¿Dónde dice la Biblia que Satanás fue una vez un ángel glorioso en el cielo?

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Es cierto, Satanás fue una vez un ángel glorioso en el cielo. Hay varios textos bíblicos que nos explican el origen de Satanás. Mucha gente se sorprende al descubrir que él fue el primero de los ángeles más honrados (Ezequiel 28:14). Satanás fue originalmente llamado Lucifer (Isaías 14:12). Pero su nombre fue cambiado a Satanás (Job 1:6-9; Mateo 4:10). La mayoría de los versículos de la Biblia que hablan de Satanás antes de su caída como un ángel glorioso se encuentran en el capítulo 28 de Ezequiel.

El origen de Satanás

Ezequiel 28:12-13 describe que tan bello Lucifer era. Dios lo creó perfecto en sabiduría y belleza, un espectáculo de impecabilidad. También le dio capacidades especiales en música y voz. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad (Ezequiel 28:15). Este versículo tiene significado porque explica que Dios no creó el mal; Él creó algo perfecto. Satanás es el que creó el mal.

Lo que sucedió en el cielo

La pregunta es, ¿cómo es posible que algo tan perfecto resultara tan mal? La respuesta es el orgullo. “Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor” (Ezequiel 28:17). Satanás comenzó a pensar demasiado en sí mismo, ya que tenía muchos dones y comenzó a desear para sí mismo el honor que le fue otorgado solamente a Dios. El capítulo 14 de Isaías es otro capítulo que nos demuestra esto y los versículos 13 y 14 dicen esto acerca de Lucifer:

“Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.”

Lucifer se convierte en Satanás

Lucifer deseaba el honor que solo le pertenece al Creador. Lo deseaba tanto que incluso estuvo dispuesto a luchar contra Dios por ello. Apocalipsis 12:7-9 revela el hecho de que hubo una guerra real en el cielo:

“…Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”

Como resultado de esa guerra, Lucifer fue arrojado, él y todos los que eligieron seguirlo. En sus propias palabras, Jesús describió la escena así: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo” Lucas 10:18). Algunos preguntan cuántos ángeles eligieron seguir a Lucifer. La Biblia no dice. Sin embargo, en Apocalipsis 12:4 leemos:

“y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra.”

Esto puede ser literal en el sentido de que Satanás engañó a un tercio de todos los ángeles en el cielo. Si ese es el caso, no es de extrañar que Cristo tuviera que permitir que el pecado siguiera su curso, para que todo el universo pueda ver su resultado y nunca vuelva a cuestionar la justicia de Dios.

Resultado

Satanás fue expulsado del cielo y encontró una fortaleza en la tierra después de engañar con éxito a Adán y Eva. Ahora él, junto con todos los ángeles caídos que ahora se conocen como demonios (Apocalipsis 20:2) están haciendo todo lo posible para asegurarse de engañar a tantos humanos como puedan.

El diablo y sus ángeles quieren lastimar a Dios, quien ama a los humanos y se entregó a sí mismo por ellos, y la mejor manera de hacerlo es continuar la rebelión contra Él aquí en la tierra y llevarse consigo a todos los que puedan porque saben que su tiempo aquí es corto. La Biblia dice que ellos serán destruidos en el fuego eterno (Mateo 25:41). Por eso, Pedro nos advierte: “sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8).

Jesús venció a Satanás, y Jesús también nos ha ofrecido la ayuda que necesitamos para vencer a Satanás. Dios es infinitamente más fuerte que el diablo. Si nos unimos al Salvador, podemos vencer cualquier cosa (Filipenses 4:13).

En Su servicio,
BibleAsk Team

 

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